Falsedad de cuentas. Se repite la misma historia


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¿Se acuerdan de la canción “… y siempre se repite la misma historia. Y ya no puedo más, ya no puedo más, …”? Viene a cuento de las cuentas anuales de las sociedades mercantiles. ¿Qué tienen en común Forum Filatélico, Afinsa, Bankia, Pescanova, …? Pues, para empezar, que eran empresas modelo y que de la noche a la mañana se convirtieron en un agujero sin fondo.

Alguien se estará preguntando ¿pero no presentaban sus cuentas que, a su vez, estaban auditadas y que transmitían tranquilidad al mercado? ¿Qué sucedió, pues, de la noche a la mañana?

Bueno, para empezar hay que decir que la técnica contable no es una ciencia exacta; se basa en opiniones. Por otro lado, a nadie le gusta hablar mal de sí mismo. Si a estos dos argumentos le sumamos que quien tiene que controlar si las cuentas que elabora la empresa reflejan la imagen fiel de su situación -los auditores- viven de lo que les pagan los clientes -las auditadas- tendremos ese cocktail listo para servir: cuentas anuales falseadas. Sucedió en Forum Filatélico y en Afinsa, donde nadie advirtió al mercado (casi 400.000 inversores) que se trataba de entidades financieras que tenían un alto riesgo de fallecimiento, ya que al tratarse de empresas piramidales su supervivencia dependía, no del negocio en sí mismo sino de la incorporación creciente de nuevos inversores.

Volvió a suceder con Bankia, donde en un negocio con ingresos recurrentes y, por tanto, con un peso reducido de atípicos en su cuenta de Resultados, pasamos de contemplar resultados positivos a la necesidad urgente de la ayuda mil millonaria de Bruselas. Sin ella, Bankia tendría que haberse extinguido. ¿Cómo es posible que nadie advirtiera de este riesgo?

Vuelve a suceder en Pescanova. ¿Cómo es posible que ahora se hable de pasivos ocultos por 1.500 millones de euros en una entidad que declaraba pasivos por 1.522 millones (a cierre de 2011)? (100% de desfase)

¿Dónde estaba el auditor en estos ejemplos? ¿Qué hacer para evitar que las empresas vuelvan a engañar al mercado (socios, acreedores, posibles inversores, bancos, trabajadores, …)?

Desde luego que no hacer nada supondrá volver a repetir nuevos hechos y, en definitiva, volver a defraudar a tantos afectados (se repetirá la misma historia) Entonces ¿qué hacer?

Se me ocurre: exigir mayores seguros a las auditoras y a los administradores de las sociedades para que los afectados por la falsedad puedan ver satisfechos sus perjuicios. Buscar fórmulas de mayor independencia de los auditores respecto a sus clientes -las auditadas- pensando, por ejemplo, que no sean éstos quienes abonen sus honorarios, sino un fondo creado al efecto por las auditadas.

Por otro lado, cuando nos hemos atrevido a exigir judicialmente responsabilidades a los auditores, nos hemos encontrado con que existe un muro para poder hacerlas efectivas. Ese muro consiste en que, según la jurisprudencia, no cabe hacer responsable al auditor por no detectar todos los errores o fraudes que puedan cometer las auditadas, sino sólo aquellos que, con una correcta ejecución de su prestación profesional, debería haber descubierto.

Y aquí radica la duda: ¿cuáles sí y cuáles no deben ser descubiertos por los auditores? Entiendo que en los ejemplos expuestos, todos esos riesgos debieron ser detectados por los auditores. Cosa distinta es la que se resuelva en los tribunales de justicia.

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One Response to Falsedad de cuentas. Se repite la misma historia

  1. Martín dice:

    Fernando, creo que hay dos cuestiones a resolver: independencia y si se han ocultado datos.

    Respecto al primer punto. Ahora mismo hay mecanismos que determinan quienes pueden ser auditoras (deben cumplir ciertos requisitos). Se supone que son independientes pero como bien sabes, esa relacion es financiera, es decir, a qué socio o firma de auditoría no le interesa crecer o mantener su negocio/beneficio? Con la presión que existe en las auditoras por cumplir con las exigencias comerciales, se crean muchas situaciones que precipitan dicho comportamiento, haciendo todo lo posible para seguir facturando al cliente. Si el sistema fuera rotativo con auditores siendo seleccionados al azar, por el supervisor, de un grupo comprendiendo digamos 5 a 10 entidades, con mandatos de X años, entonces sea crearía un marco quizás menos susceptible a tergiversar la realidad.

    En el segundo caso, el cliente auditado debe firmar cartas de representacion donde se confirma la fiabilidad de las cifras/documentacion aportada, no se ha ocultado nada, no ha habido transacciones significativas desde el cierre, etc. La auditora tambien incluye su disclaimer. Si no se han puesto a disposicion del auditor todos los documentos ni comunicado los hechos significativos, obviamente, quien ha firmado dicha carta todos los años miente y debe ser juzgado.

    Por último, esperemos que no sea la inexperiencia ni fallos en los procesos empleados por las auditoras de los casos mencionados, los que sean los culpables, porque sino habrá más muertos en el sotano.

    Good luck, and good night.

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