Optimismo & Emprendedores & IURE Abogados


optimismo

 

Desde siempre tuve, como economista y empresario, inquietudes sobre el management. Siempre me preocupó la gerencia eficiente, cuáles eran sus fórmulas y postulados. La verdad es que mucho se ha escrito al respecto.

Así, hay quienes piensan que el foco de una empresa eficiente debe ponerse en el accionista y el dividendo. Otros dicen que el cliente es el foco y es el principal accionista. Todo gira en torno a satisfacer al cliente – comprador -presente o potencial- de los bienes y servicios que ofertan las empresas.

Pues bien, yo desde mi modesta opinión, creo que el foco y el principal axioma de toda empresa eficiente radica en que las personas que la integran sean felices. Me explico: cuando se trata de seleccionar a las principales máquinas, esas que no figuran en el balance, el empresario debe hacer, no tanto un test de profesionalidad o aptitudes (que también), sino un test de felicidad. Tiene que descubrir si el entrevistado que tiene delante, cuando suene el lunes el despertador a las 7 de la mañana, se levantará motivado porque su trabajo y su entorno le reportan felicidad o, si por el contrario, le generan hastío. Si el foco empieza en hacer que la empresa sea un espacio de felicidad para sus integrantes, a partir de ahí esa felicidad se irradia. ¿A quién? Al cliente que lo percibe (en el trato, las conversaciones, las negociaciones, en el servicio post-venta…)

Todos sabemos lo que cuesta captar un nuevo cliente y los efectos devastadores a que da lugar un cliente insatisfecho. Al final, casi por inercia tendremos a un socio feliz consecuencia directa de este círculo de la felicidad que, no olvidemos, comienza en los integrantes de la compañía (y, principalmente, en el líder) Alguien se estará preguntando ¡Y cómo hacer para que mi empresa sea un entorno amable, un entorno donde me sienta feliz? No me atrevo a dar muchas recetas, pero si una de ellas: el Optimismo.

Entrenen el Optimismo, fomenten el Optimismo
(igual que el atleta entrena el músculo, el Optimismo hay que entrenarlo).

Recientemente, en la presentación de la Liga de Los Optimistas de España, presentación que tuvo lugar en la prestigiosa escuela de negocios ESCP, llegué al convencimiento de que el Optimismo no sólo es rentable; es la vía para que fluyan las mejores energías. Debiera entrenarse y potenciarse en todas las empresas y organizaciones.

Desde IURE Abogados -ahora que vamos a presentar una nueva línea de negocio: IURE Emprendedores & Business- queremos decir a esa tribu de amantes del riesgo, llaneros solitarios, quijotes tal vez, que son los nuevos emprendedores que, además de la formación y capital necesarios y del conocimiento de las teorías del management, no se olviden de que las empresas que creen (vehículos para alcanzar el fin económico perseguido), tienen  que echar raíces muy sólidas para evitar las dificultades y, que parte de esas raíces, estarán basadas en el Optimismo, Optimismo que empieza en las personas que integran la empresa y se va irradiando de forma natural al resto de la organización. No olviden que el Optimismo es pieza esencial para crear un espacio de felicidad, que ¡ya lo creo que cotiza! ¡Haced la prueba, emprendedores de nuevo cuño o ya establecidos! Nada vais a perder por ello y mucho podréis ganar.

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One Response to Optimismo & Emprendedores & IURE Abogados

  1. Hago de la Actitud Positiva mi bandera, con el optimismo tengo cierto recelo, por eso de “pecar de optimista”.
    ¿Un equipo de trabajo se lleva bien y por eso llegan los buenos resultados?, o ¿los buenos resultados hacen que el equipo se lleve bien?. Es difícil que padeciendo malos resultados el equipo de trabajo se lleve bien, este cohesionado y repleto de optimismo. Por lo tanto pongamos por delante los buenos resultados, y por tanto desde mi opinión para que estos existan prioricemos la satisfacción del Cliente.

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